113 Volviendo al presente. [5]

Resta el álgebra:

Modos del olvido -> Pasiones, Pulsiones -> Lo inconsciente ->
Agregación social -> Sujetación -> Obediencia -> Fines de la sujetación ->
Modos de sujetación -> Patologías del pensamiento ->
Modelo de desobediencia -> Crisis de la desobediencia ->
Autoritarismo e imposición -> Hacia otra obediencia -> En nombre propio.

Los caminos del pensamiento

……..Y con el habla y la escritura, y el repaso de la memoria y la interacción con otros, entendemos que empieza otra historia, diríamos trágica del destino de haber nacido humano, que será el objeto del próximos capítulos de la serie.

Destacamos la capacidad de memoria como modo de fundamentar la posibilidad del pensamiento, ya visto desde su propia plasticidad constituyente desde las reconocidas, hasta ahora, leyes físico-químicas que se fueron descubriendo paulatinamente desde un origen de la observación de ciertas regularidades y posteriores inferencias entre experimentales y especulativas con demostraciones legisladas por la razón, hasta explicar(se) las cosas concretas que se presentan, primero a la percepción, y luego al entendimiento que se reafirma en conocimiento, de entrada preliminar mientras el sucesivo devenir de sus conjeturas van creando nuevos, en varios campos de objetos, desde la simple? materialidad de cosas aún cuando como acontecimientos al nivel cósmico son, como se dijo casi infinitos, hasta la inmensidad de condiciones que se ofrecen al pensamiento de esas cosas, y muchas otras muchas más propias del modo propio de la posibilidad, ya que agrega a lo concreto todo otro mundo, al que nominaremos provisionalmente, humano: las singulares formas que en los contenidos de pensamiento el hombre agrega sin otra fundamentación que su propia creatividad, posiblemente soportada por exclusivas facilitaciones entre los núcleos de almacenan infinitesimales contenidos de memoria que pueden, o no, de acuerdo a cada facilidad o umbral de facilitación, entre los contenedores que la mantienen. Como procedimiento micro físico-químico serían nuevas nivelaciones entre los átomos constituyentes de los enlaces sinapsioidales entre loas núcleos neuronales, ya aleatorios o más establemente establecidos por relaciones entre los enlaces posibles a la escala atómica que los respectivos contenedores admitan, entre la pura aleatoriedad o alguna condición de cierta regularidad que se refuerce a través de cierta uniformidad de la repetición o realimentación. No entendemos reglas fijas al respecto, sino por lo contrario completamente singulares a la condición de experiencia de cada sapiens.

Por ejemplo, una de las tantas combinaciones de memorias, por convenirla como muy posible, quizá devenida desde lo profundo de considerar la condición vital y su fatalidad, se puede afirmar una facilitación como pensamiento y su equivalente anímico, de preservarse en voluntad de seguir viviendo, quizá por temor a la ya reconocida muerte de otros que los antecedieron y que se infiere inevitable para el convenido pensante que lo admita, en cualquiera de las formas posibles: consciente, relegada latente o expulsada a lo inconsciente. Freud ya lo alegó, a su manera, en su momento.

Si, entendemos, una cuestión tan propia de la condición humana, que pueda causar temor, se repite en cuanto voluntad en el microcosmos de la capacidad de pensar, se refuerza por simple repetición y reactivación de los contenedores que no se revienen en otras formas alternativas. Por lo tanto se fijan como memoria específica y luego, entendiendo el ánimo ( el alma espinozista ) como idéntico a lo extenso del espíritu ( el pensamiento ) causa efecto reciproco. Y lo entendemos como el más primordial y simple de los efectos. Los humanos han desarrollado ya demasiadas relaciones entre alma y espíritu, tantas como los haya habida desde su origen.

Bien, ¿que sería el temor ahora en lo más general, luego del pensamiento?. Pensemoslo como el mismo contenido de pensamiento (determinadas condiciones físico-químicas que se establecen diferenciadamente por cambios estabilizados a nivel de ciertos átomos que fijan ese pensamiento) se replican en lo anímico, la sensación.

La sensación, también posible de pensarse como procesamiento sensorial, es la recepción de estímulos mediante los órganos sensoriales. Estos transforman las distintas manifestaciones de los estímulos importantes para los seres vivos de forma calórica, térmica, química o mecánica del medio ambiente (incluyendo en ese al Cuerpo humano) en impulsos eléctricos y químicos para que viajan al sistema nervioso central o hasta el cerebro para darle significado y organización a la percepción.

Es tal vez el temor original, y que que luego, desde su inexorabilidad va produciendo diversas formas de pensar lo presente en función de lo final, que se va extendiendo en multiplicidades de pares pensar y efectos del ánimo, que se realimetan, y conforman a cada individuo en su propiedad. Como la única vía de expresión fácil que disponen que es el habla, ya sea lenguaje que proviene de lo pensado, o el cuerpo que lo traduce traduce en anímico. como sensación

Las ciencias tratan de explicar las posibilidades, desde su causas a efectos, que se convierten en causas de otros efectos. Hacia adelante en el tiempo sin final previsible salvo a escala humana. la muerte. Hace bastante pasado, Aristóteles intuyó una causa prima a que denominó dios, quizá por llamarlo de alguna manera imperante en la época acerca de la antroformación de lo desconocido, y que iría a constituirse en uno de los peores errores de la semántica. Como causa prima nomina dios, que luego será reutilizado sin el mismo sentido por las religiones nacientes en esa época, con los resultados, o bien conocidos, o bien ignorados profesa o extraprofesamente que expondremos como continuación.

La Filosofía, nacida desde la observación racional y pensante de los cielos, sus regularidades y el poder ser de los hombres y su posibilidad diferencial de pensar, permitió el comienzo racional de las ciencias, pero neutralizó su acierto brindando fundamentos a la fantasía e ilusión religiosas. Y así estamos, como seguiremos viendo. Facilitaciones físico-químicas en las conexiones sinápticas entre las células neuronales, cuestión algo así de umbrales, que permiten o no permiten la transmisión de contenidos entre unas y otras. Casi al infinito. Si como algunos han medido tenemos una cien mil millones de neuronas y cada una tiene un promedio de 7,000 conexiones sinápticas con otras neuronas, eso da una posibilidad de siete billones de conexiones a facilitar o no. Es una escala casi cósmica.

El ánimo ( el alma espinozista ) como idéntico a lo extenso del espíritu ( el pensamiento ) causa efecto reciproco, y se manifiesta en el cuerpo como sensaciones, antes se las llamaba pasiones, con Freud pulsiones. Es el alma que se expresa como alegría, tristeza, dolor, angustia, pérdida de identidad, expectativa, deseo, poder de algo, falta, fantasías, ilusiones, alucinaciones, voluntad dijo Schopenhauer, voluntad de poder, Nietzsche, arquetipo Jung, obediencia a las tablas, Moisés, demasiado.

Ha de proseguir……

110 Volviendo al presente. [2]

Parte 2: La cuestión de la vida

Vivir no es otra cosa que arder en preguntas”.

Es una de las frases de Antonin Artaud más hermosas. Asocia en ella la vida y la esencial ignorancia que la define.

Vivir, como ser, como pensar,como conocer, son de esas palabras que desde la misma palabra de entrada tiene múltiples sentidos y parece claro que cada hablante imprimirá su sello u otro regalado en su significación y contenido de pensamiento. Artaud, como tantos maestros que adoptamos, dirige a una atención, y como tipo inteligente que reconocemos habrá que capturar su señal y tenerla en cuenta, dar cuenta como de todas que alguna clase de memoria nos permita. (No deberíamos ya insistir pero entendemos hay varias clases de memoria, no solo la recordada en forma consciente)

Nos leemos como más lineales aquí y ahora que Antonin, en que nos motiva llegar a la quizá misma apertura lograda por él, con un camino intermedio que reúna no solo el resultado reconocido sino también el entendimiento que lo permita, desde la propia causa prima del universo que lo precede. Con eso nos reencauzamos con lo anterior: la cuestión de la vida, expresada en el asunto Volver al Presente. Al menos como una intempestividad.

Hace falta desprenderse al menos un espacio-tiempo que solo atiende a lo cotidiano y singular del quien desde su lugar piensa o habla. No es fácil, ni difícil, es cuestión de permiso de cada uno con uno mismo, y quizá nos lo estamos diciendo.

Quedamos en asunto desde la humildad de muchos y en lo que nos enfoca de algunos físicos: Los cristales aperiódicos, en contraparte de los llamados periódicos, son objetos complicados e interesantes y constituyen una de las más complejas y fascinantes estructuras materiales que confunden su comprensión de la naturaleza.

Erwin Schrodinger en 1944 fue bien humilde, porque como en otros casos que ya mencionamos (por ejemplo Sigmund Freud, Proyecto de una neurología para neurólogos). Freud mismo admitía que avendrían técnicas imposibles en su momento pero acertó en cuanto suponía no cambiarían los resultados especulativos de su teoría . https://wordpress.com/block-editor/post/cuestionesfilosoficas.com/1504

Los Cuasicristales: Nueva joya de la corona en la Academia Sueca: Daniel Shechtman (Instituto Technion, Haifa, Israel) su descubrimiento, efectuado el 8 de abril de 1982 dice:

“Estaba analizando una aleación de aluminio y manganeso a través de un microscopio electrónico cuando sucedió algo muy extraño e imprevisto. El patrón de difracción mostraba diez puntos brillantes, igualmente espaciados del centro y entre sí. Los conté y repetí la cuenta otra vez, diciéndome: ¡este bicho no existe! . Entonces salí al pasillo para compartirlo, pero ahí no había nadie. ( Daniel Shechtman , 1984). Había encontrado por primera vez un cristal aperiódico.

Casi treinta años después del hallazgo y la polémica subsiguiente, la academia sueca decidió conceder a Shechtman el premio Nobel precisamente en Química, luego de notables oposiciones a su hallazgo. También en las ciencias hay un letargo agónico.

En 1944, con las primeras aproximaciones entre la ciencias e incipiente filosofía Schrödinger el ADN aún no se aceptaba como portador de información hereditaria, como sucedió después del Experimento de Hershey – Chase de 1952. Una de las ramas más exitosas de la física en este momento era la física estadística y la mecánica cuántica, una teoría que también es muy estadística en su naturaleza. El propio Schrödinger es uno de los padres fundadores de la mecánica cuántica. Debemos destacar que la reproducción y herencia, son dos características inapelables del fenómeno vida, y como se explica hay algo de estadística y azar en él..

Schrödinger introdujo la idea de un “cristal aperiódico” que contenía información genética en su configuración de enlaces químicos covalentes. En la década de 1950, esta idea estimuló el entusiasmo por descubrir la molécula genética. Aunque la existencia de alguna forma de información hereditaria se había planteado como hipótesis desde 1869, su papel en la reproducción y su forma helicoidal aún no se conocían en el momento de la conferencia de Schrödinger. En retrospectiva, el cristal aperiódico de Schrödinger puede verse como una predicción teórica bien razonada de lo que los biólogos debieron haber estado buscando durante su investigación del material genético.

En un mundo gobernado por la segunda ley de la termodinámica, se espera que todos los sistemas aislados se aproximen a un estado de máximo desorden. Dado que la vida se acerca y mantiene un estado altamente ordenado, algunos argumentan que esto parece violar la segunda ley mencionada, lo que implica en principio una paradoja. Sin embargo, dado que la biosfera no es un sistema aislado, no hay tal paradoja. El aumento de orden dentro de un organismo está más que saldado por un aumento del desorden fuera del mismo por la pérdida de calor en el ambiente (termodinámica). Por este mecanismo, la segunda ley se cumple y la vida mantiene un estado altamente ordenado, que sostiene al provocar un aumento neto del desorden en el Universo. Para aumentar la complejidad en la Tierra, como lo hace la vida, se necesita energía libre y, en este caso, la proporciona el Sol en nuestro planeta. La cuestión de la vida, a nivel molecular requiere un orden, que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, se compensa con un desorden externo, que como infinito o casi, no altera el sistema aislado la del nivel cósmico, que ya en sí se está desordenando en sí mismo, permanentemente.

Tendremos que ver al menos algo, de lo que conviene entender de lo que se conceptualiza por cristal aperiódico, su estabilidad y algo de su química, para llegar a aproximarnos a los posibles mecanismos de su reproductibilidad y herencia.

El Cristal de la vida. ADN

F

Fue un trabajo inteligente que asombró al mundo científico. Además en este caso resultaba evidente la importancia de la cristalografía, puesto que ninguna molécula mejor que el ADN para explicar la relación entre estructura y función. Se puedo entender lo que los propios autores del trabajo concluían, que “el apareamiento específico que hemos postulado sugiere inmediatamente un posible mecanismo de copia del material genético”. Había una relación clara entre las estructuras de las macromoléculas biológicas y la función que realizaban en el organismo. Era una nueva ciencia: la biología estructural. Curioso y compatible entre Física, Química y Biología.

Es claro que no podemos ahora desarrollar toda la teoría y justificaciones experimentales propia de esa Ciencias, que atienden al fundamento de las leyes fisicoquímicas que permiten a la comprensión de los expertos en el tema no solo acerca de la estabilidad y la reproductibilidad de la estructura cuasicristalina, sino además las posibles alteraciones que se posibilitan con algún grado de probabilidad. Y volvemos a Schrödinger.

Se puede en principio concluir que un organismo, y todos los procesos biológicos importantes que experimente, deben tener una estructura marcadamente «multi-atómica» y tienen que ser protegidos de los acontecimientos «monoatómicos» aleatorios que pudieran alcanzar una importancia excesiva. Esto, según el «físico ingenuo», en los procesos fisiológicos particulares que observamos, ya sea en el interior de la célula o en la relación de esta con el ambiente, deberían abarcar cantidades tan enormes de átomos y procesos atómicos individuales que respetarían todas las leyes físicas y fisicoquímicas importantes, incluso teniendo en cuenta las estrictas exigencias de la Física estadística por lo que afecta a los grandes números.

Hoy en día sabemos que esta opinión habría sido errónea. Como veremos en breve, grupos increíblemente pequeños de átomos, excesivamente reducidos para atenerse a las leyes estadísticas, desempeñan de hecho un papel dominante en los ordenados y metódicos acontecimientos que tienen lugar dentro de un organismo vivo. Controlan las particularidades macroscópicas observables que el organismo adquiere en el curso de su desarrollo. Determinan importantes características de su funcionamiento, y en todo esto se manifiestan leyes
biológicas muy definidas y exactas. Usemos por un momento el termino esquema de un organismo en el sentido en que el biólogo lo haría al decir el esquema en cuatro dimensiones, refiriéndose no solo a la estructura y funcionamiento de ese organismo en el estado adulto, o en cualquier otra fase particular, sino al conjunto de su desarrollo ontogénico, desde el huevo fertilizado al estado de madurez, cuando el organismo empieza a reproducirse.

Este esquema en cuatro dimensiones (3 espaciales más el tiempo) está determinado en la estructura de esa célula única que es el huevo fertilizado. Ademas se conoce que esta determinado esencialmente por solo una parte de esta célula, su núcleo. Este núcleo, en el «estado de reposo» normal, aparece, por regla general, como una masa de cromatina [Que se colorea frente a determinados agentes]. Pero, en los procesos de división celular, de importancia vital (denominados mitosis y meiosis), se observa que esta constituido por un conjunto de partículas, en general con forma de fibras o bastones, llamados cromosomas. dos conjuntos o dotaciones, para usar la expresión tal como lo hacen los biólogos. Ya que, aunque los cromosomas individuales son a veces claramente diferenciables por tamaño y forma, existen dos conjuntos que son prácticamente idénticos. Un conjunto proviene de la madre (óvulo) y el otro del padre (espermatozoide fertilizador). Son estos cromosomas, o probablemente solo una fibra axial de lo que vemos bajo el microscopio como cromosoma, los que contienen en alguna forma de clave o texto cifrado el esquema completo de todo el desarrollo futuro del individuo y de su funcionamiento en estado maduro. Cada dotación completa de cromosomas contiene toda la clave; de este modo, por regla general son dos copias de esta las que encontramos en el huevo fertilizado, el cual constituye el primer estadio del individuo futuro.

Al decir que la estructura de las fibras de los cromosomas son un texto cifrado queremos significar que la inteligencia absoluta, imaginada por Laplace, para la que cualquier relación causal sería evidente, podría averiguar, partiendo de su estructura, si de un huevo, bajo determinadas condiciones, se desarrollaría un gallo negro o una gallina de diferentes colores, una mosca o una planta de maíz, un rododendro, un escarabajo, un ratón, o una mujer. A esto podríamos añadir que el aspecto de las distintas células-huevo es muy similar; y que, aun cuando no lo sea, como en el caso de los gigantescos, en comparación, huevos de reptiles y aves, la diferencia no radica en las estructuras importantes, sino en la cantidad de material nutritivo que se añade en estos casos por razones obvias.

Pero el termino clave, o texto cifrado, es demasiado limitado. Las estructuras
cromosómicas son al mismo tiempo los instrumentos que realizan el desarrollo que ellos mismos pronostican. Representan tanto el texto legal como el poder ejecutivo; para usar otra comparación, son a la vez los planos del arquitecto y la mano de obra del constructor.

Entre todas las especies vivas, y en particular el hombre, las leyes de estabilidad y herencia son las mismas. La habilidad de los cromosomas de diferencias unos de otros son mínimas modificaciones de las elipses del ADN, que en cuanto a sus propiedades químicas, intercambian aleatoriamente los electrones de los enlaces covalentes que los constituyen y pueden entonces dar lugar a variaciones no previstas en el esquema original que se reproduce.

Nuestra conclusión, preliminar y parcial, hasta el momento es que nada regula que la herencia lleve a una regularidad inexorable. De hecho, las mismas interacciones atómicas que pueden azarosamente determinar la constitución de los cromosomas aún in lo infinitesimal de un enlace químico, es lo que se observa astronómicamente acerca del cosmos. Todas las casi infinitas posibilidades se observan, y no hay día que no se sorprendan con otras desconocidas.

El pensamiento, dotación genética de la especie homo sapiens y sus derivaciones, no tiene un código uniformemente pre-establecido. Es libre desde la propia físico-química que lo produce, por lo tanto nos decimos, que es otra la cuestión de su pretendida sujetación a patrones que lo encapsulen en formas que no le son propias.

Esto es largo, por lo tanto ha de seguir.