no

 

¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Cómo es que estoy y soy aquí y ahora? ¿Por y para qué estoy y soy en este mundo? ¿Qué es el mundo en el que estoy? ¿Qué somos las cosas que hay en el mundo?…. Lleva uno o más libros contestarlas.

Demasiadas preguntas, y podremos ignorarlas y ser analfabetos para respuestas posibles. Claramente es una elección. Dolorosa si se decide la ignorancia, con un costo existencial: la angustia.

La angustia, es un fenómeno anímico que arruina cualquier existencia sensible, la de estar vivo en este mundo, propiedad del Dasein (hedideggerianismo, ser uno mismo aquí y ahora)

Se considera a Tales de Mileto como el primer filósofo de Occidente por haber sido quien intentó la primera explicación racional a distintos fenómenos del mundo de la que se tiene constancia en la historia de la cultura occidental. En su tiempo predominaban aún las concepciones míticas, pero Tales buscaba una explicación racional, lo que se conoce como «el paso del mito al logos», donde la palabra griega logos alude en este contexto a «razón», uno de sus muchos significados en español.

Nunca faltan contradicciones. El Dasein se rebela contra la irracionalidad administrativa, aún cuando no pueda eludirla en sí mismo, como una pretensión infantil que los padres administradores cuiden de él, cuando en un mundo actualizado sobren Daseiens desde la óptica de las teorías neoliberales  de gobierno, en el modo que se definieron luego del traspaso monárquico-feudal, al de supuestas democracias que nada tienen que ver con la griega original.  Las expediciones de Alejandro, triunfos del logos y el modo griego de gobernar como en la Atenas de Aristóteles, fracasan por imperio de la historia. Ni el imperio romano ni las fórmulas religiosas logran conformar al alma doliente del hombre solo consigo mismo, y el temor a la Nada que lo acompaña. Y esa condición nunca se realizó. Ser Dasein es eso, estar en la soledad de uno con uno mismo, a cada momento, en cada lugar, en sociedades crecientes como ciudades y su población, no solo por simple pulsión de vida.

Aquí estamos en los albores del Dasein más primitivo, que se expone al mundo, humano, si hay que nombrarlo de alguna manera. El hombre del que hablamos es el que siente angustia, si se entiende lo que esa condición implica.

No todo es logos, las sensaciones reales que afectan al cuerpo y al alma, o viceversa, son constitucionales, además de ser parte de un mismo objeto, el Dasein propiamente dispuesto de ese modo, parte de la Naturaleza de la que proviene e intentaremos explicar.

Parménides fue el momento de autoconciencia de la confianza helénica en la razón. Los balbuceos de los filósofos milesios y la actitud racionalista del pitagorismo antiguo culminan en Parménides, cuyo pensamiento es ya madurez del filosofar. El uso de la razón vivido por los griegos encontró en él su teorizador, y así como los griegos hicieron un problema explicar los sentidos mediante la razón, así Parménides halló, desde la razón, problemático el mundo de los sentidos. Y tuvo la osadía de condenarlo a quedar como problemático.

La idea de ser está tomada del idioma griego. Pero es que el idioma griego no ha sido un idioma cualquiera, sino aquél que, primero, mostró vívido un pensar mediante el ser. Y Parménides lo sistematizó y vedó a la inteligencia el pensar el no ser. Hasta Hegel, veintitrés siglos después, no se superará la encerrona griega del pensar en el ser. El ser es y el no ser no es; por tanto, identidad del ser y del pensar, realismo de la Geometría euclidiana, carácter fenoménico de la ciencia limitada a lo verosímil sobre las apariencias. El apriorismo de la razón quedó así bien plantado. 41 Parménides

Desde el mito se imponía la simplicidad, cosa contraria a la complejidad de palabras de las opiniones de los mortales, oponiendo las dirigidas desde afuera respecto a las que puedan ser pensadas propiamente. Eran los primeros pasos del camino que aún entendemos conviene transitar.

[La exposición de un escrito y su carga de labor intelectual es como una cosa, en lo general, tiene aparición, se lee, dice o escucha, es pensable, contiene ser, seguramente mejor dotado que las fantasías de los discursos mass-mediáticos, y con objetivos claramente diferentes].

2600 años después de Parménides, Sartre expondría en su Ser y la Nada cosas así:

“Ya nos desprendimos de una vez de lo que Nietzsche llamaba «la ilusión de los trasmundos», y si ya no podemos creer en el ser-por-detrás-de-la-aparición ésta se torna, al contrario, plena positividad, efectiva representación, y su esencia es un «parecer» que no se opone ya al ser, sino que, al contrario, es su dimensión, su lugar con decididas coordenadas de espacio y tiempo”.

El ser de un existente es, precisamente, lo que parece, no lo que se idea sobre él. Retorna entonces la idea de fenómeno, tal como puede encontrarse en la «fenomenología» de Husserl o de Heidegger. Relativo sigue siendo el fenómeno, ya que «aparecer» impone por esencia alguien a quien aparecer (y esta es la dificultad de la generalización, debe haber un alguien Dasein quien asiste al aparecer) . No tiene la doble relatividad de la ilustración kantiana. El fenómeno no indica, cómo apuntando por encima del hombro, un ser verdadero que tendría en sí el carácter de absoluto. Lo que el fenómeno es, lo es absolutamente, pues se muestra tal cual es. El fenómeno puede ser estudiado y descrito en tanto que tal pues es totalmente indicativo de sí mismo. El ser nos será develado por algunos medios de acceso inmediato: el hastío, la náusea, la angustia, etc.; y la ontología será la descripción del fenómeno de ser tal como se manifiesta, es decir, sin intermediarios para quien lo pueda pensar.

Y en esta época soft-hard-tecnológica hay demasiados intermediarios.

Un objeto no remite al ser como a una significación: sería imposible, por ejemplo, definir o señalar con solo palabras al ser como una presencia, ya que que la ausencia indica también al ser de lo que no está, ya que no estar ahí es también ser, como ausencia, cono Nada, como la negación que se afirma como el contrario de lo que aparece. El objeto no posee el ser, y su existencia no es una participación en el ser, ni ningún otro género de relación. Decir es, es la única manera de definir su manera de ser; pues el objeto no enmascara al ser, pero tampoco lo desoculta. No lo enmascara, pues sería vano tratar de apartar ciertas cualidades de lo existente para encontrar al ser detrás de ellas: el ser es el ser de todas por igual. No lo devela, pues sería vano dirigirse al objeto para aprehender su ser. Lo existente es fenómeno, es decir que se designa a sí mismo como conjunto organizado de cualidades. Se designa a sí mismo, y no a su ser. El ser es simplemente la condición de todo desvelamiento: es ser-para-develar y no ser develado. ¿Qué significa, entonces, ir más allá hacia lo ontológico, de lo que habla Heidegger? Con toda seguridad, se puede ir más allá de esta mesa o esta silla hacia su ser y formular la pregunta por el ser-mesa o el ser-silla. Pero, en este instante, dirigimos la mirada desde fenómeno-mesa para abordar el ser-fenómeno, que no es ya la condición de todo desvelamiento, sino que es él mismo algo develado, una aparición, presente o ausente; y que, como tal, tiene a su vez necesidad de un ser fundándose en el cual pueda desocultarse.

Las cosas son en cuanto aparecen, estando o ausentes. Decir es, es la única manera de definir la manera de ser de un objeto, cualquiera. Y decir se dice con palabras.

¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Cómo es que estoy y soy aquí y ahora? ¿Por y para qué estoy y soy en este mundo? ¿Qué es el mundo en el que estoy? ¿Qué somos las cosas que hay en el mundo?

Las respuestas vendrán dichas de alguna manera. Entre otras palabras surgirán las: yo, y no. Veremos en la próxima edición, que aun las más frecuentes, señalan el equívoco que produce su uso desde cierta ignorancia, y que nunca deberían llegar a decirse.

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s