« Que nadie, mientras sea joven, se muestre remiso en filosofar, ni, al llegar a viejo, de filosofar se canse. Porque, para alcanzar la salud del alma, nunca se es demasiado viejo ni demasiado joven »

                                             ( Epicuro, Carta a Meneceo )

«Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva, ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado, ni a la Iglesia, que tiene otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraria a nadie no es filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene éste uso: denunciar la bajeza del pensamiento en todas sus formas.»

                                             Gilles Deleuze , Nietzsche et la philosophie)

Gracias Iñaki Urdanibia

Foucaulthusserl  Hegel

¿Como rebelarse contra los mentirosos y aventajados que están en los lugares de poder, ya políticos y sus aliados en cualquiera de las demasiadas formas que adquieren en esta época, grave. También contra las religiones y su ficción creadoras de ilusiones de magos expertos de todo color y especie, todos los comerciantes del letargo intelectual entre educado e inducido de las mayorías crédulas, resignadas u obedientes a todos los direccionadores con o sin nombre propio del dispositivo perverso vigente.

Cuesta esfuerzo sentirse pesimista, o escéptico, pero cuando se asiste el espectáculo de los posibles opositores, vengan de donde vengan, se va percibiendo algo así como que NO HAY SALIDA, porque entre sus interpretaciones falsas y expresiones de deseos para el público resignado, van realimentando el dispositivo, y deseamos que fuera solo una puesta en acto inconsciente, ya que si fuera consciente por simple principio de respeto y honestidad, su destino debiera ser, así como el de los dueños y administradores del dispositivo, desaparecer del mapa, por fracaso, por elección o con la ayuda que se requiera.

Saben que están jodiendo a los demás, y muchos de los jodidos saben resignadamente que los están jodiendo. Este absurdo conmueve los sentidos de los que al percibirlo hace formar una intuición triste, que resta potencia por puro pesimismo.

Pero, tras la catarsis, pensemos. No dejemos que el dispositivo cumpla siempre su cometido. Por uno o muchos momentos tomemos la distancia necesaria de lo que hace frente. En el reino de las palabras y los discursos posibles, hay un antecesor que nos pertenece, y que vamos aprendiendo a disciplinar por propia y condenada condición: el pensamiento en nombre propio. El hombre no nace ni muere sabio, uno de sus destinos posibles es de la libertad de pensamiento que fue el resultado de la evolución que lo presentó en este planeta tan discutido pero que disponía de la oportunidad de que aparezca la forma vida. Y entre los vivos, el hombre además dispone desde su originalidad y potencia diferencial eso que en palabras se escribe y pronuncia, en nuestro idioma, como pensamiento.

En lo concreto suceden demasiadas cosas, son los acontecimientos que deben ponerse en suspenso, liberarlos de toda precondición y someterlos al juicio  de la razón. Algo así como el fenómeno trascendental de Althusser. Si no se lo hiciera, no estaríamos tratando de hacer lo mejor con nosotros mismos, por el solo de haber nacido  hombres, y sapiens.

Más allá del simulacro (entonces ficción) que se estructura grave primero, de información exagerada, amarilla por lo general, después, y  si se lo piensa independientemente de la voluntad que da lugar a cualquier mensaje y su contenido explícito, y con cierta lucidez al menos suponer que hay otro implícito, apelando al uso de la sana razón, nos topamos con paradojas que no rayan, sino que se presentan en forma concreta como absurdas, por la contradicción que se puede dilucidar de su misma fenomenalidad. Si la población aumenta, si la automatización y la tecnología sustituyen trabajadores por máquinas y fórmulas químicas y bioquímicas inteligentes, entonces cada vez hay menos trabajo necesario, salvo los de los administradores del poder que exageran su rol y participación. El dispositivo engaña presentando un futuro mejor, mientras en lugar de inventar una fórmula racional para ese futuro engañan con discursos ilusorios para que las gentes lo teman y respondan con  resignada obediencia, sin reclamar nada a cambio, por lo que los amos poco sabios sostienen el dispositivo hasta donde lleguen. La solución de la paradoja como no puede ser milagrosa se impondrá por simple ocurrencia cuando llegue el momento, o se pierda la resignación en favor de la rebeldía contra el absurdo.

La ficción se ha convierto en realidad y la realidad en una ficción.

El dispositivo no parece un producto de un azar histórico, por lo contrario se interpreta el pasado y al futuro, decadente el primero y prometido promisorio al segundo, mientras encadena y menosprecia a los sujetos del presente al movimiento perpetuo de lo imposible impuesto como real.

La cuestión del dispositivo es un término, para calificarlo necesario, técnico, decisivo en el pensamiento de Foucault, en relación a la gubernamentalidad (gobiernos de ciertos hombres sobre el resto). Un dispositivo es un conjunto heterogéneo de casi todo: discursos, instituciones, arquitectura (es un observable), resultados científicos, propuestas filosóficas (la postmodernidad), morales, filantrópicas (esclavizadores), y en breve: lo dicho y lo actuado, en las relaciones de un eterno juego de poder.

Es heterogéneo, incluye cualquier cosa: lingüistico o no, subordinada la lengua a cierto poder que la red neuronal de las relaciones autorreguladas macro y micro físicamente entre sus elementos. Dispone entre otras de la sanción de lo que se acepta o no y que actúa como autómata del sistema que lo articula.

Es el heredero de la positividad. Según Jean Hypolite, discípulo de Hegel y maestro de Foucault. Destino y posibilidad son claves del pensamiento hegeliano, como opuestos dialécticos. Mientras la positividad encuentra su lugar entre los contrarios “religión natural” y “religión positiva”. La natural refiere a la relación inmediata de la razón humana, la positiva, o “histórica” “comprende” (ver estas comillas en sus diversas significaciones) el conjunto de creencias, reglas y rituales que en determinado lugar del espacio-tiempo son impuestos desde lo exterior. Implica sentimientos que se imponen a las almas por coherción de los comportamientos que resultan en relaciones de mando y obediencia (amos y esclavos). Una dialéctica entre libertad y coherción, entre razón e historia. Así, Hegel ya considera a la positividad como obstáculo de la libertad humana, y en cierta forma, elegante, la condena.

Su síntesis intenta conciliarlo con la razón, que pierde su carácter puramente abstracto y se adecua con a razón concreta de la vida.

Llega Foucault para quien nada hay que conciliar, ni el supuesto conflicto. Más le interesan los modos concretos en las positividades y en los dispositivos que son acciones sobre las relaciones, dentro de los mecanismos y los juegos de poder (que se comportan como máquinas). Se “olvida” de los “conceptos universales” para dirigirse a las relaciones que se producen entre estos elementos.

El poder, genérico, actúa conscientemente a través de estos dispositivos de sujetación, diversos, re-inventables en su retórica (que parece que es su palanca de dominación) mezcla de abstracción, sensiblería y oportunismo, que casi siempre permite explicar, y por lo tanto justificar, lo inexplicable. Si se los piensa a esos discursos vacíos, maleables a voluntad de quienes los dictan, se reducen siempre a la misma dialéctica del amo y el esclavo. Los dictan los amos, los obedecen resignadamente los esclavos.

Uno, que intenta aislarse o deja por elección lanzarse hacia un camino de un pensamiento en nombre propio, y luego, si se encuentra con un otro (y no muchos más)  podrá hacerlo en su singularidad. Pero cuando sale a la calle por las mañanas o se mezcla con la cotidaneidad que hace frente, está solo ante el dispositivo, si no se deja atrapar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s